Indemnización por daños y perjuicios en accidente de tráfico

Indemnización por daños y perjuicios en accidente de tráfico

¿Qué conceptos son indemnizables tras un accidente de tráfico? ¿Cómo se calcula la indemnización por daños y perjuicios en un accidente de tráfico? ¿Cómo solicitar indemnización por daños y perjuicios tras accidente de tráfico? ¿Cuándo te dan indemnización por daños y perjuicios en un accidente de tráfico? ¿Cuánto tiempo se tarda en cobrar una indemnización por daños y perjuicios en un accidente de tráfico? Estas son algunas de las preguntas que más se buscan en relación a esta casuística y el abogado experto en Derecho del Tráfico Vial, Sebastián Montilla Castro te da la respuesta y ofrece su asistencia.

¿Qué conceptos son indemnizables tras un accidente de tráfico?

En principio, todos aquellos daños y perjuicios que tengan una relación directa con el propio accidente de tráfico pueden ser objeto de indemnización. Podemos hacer dos grandes grupos, que son los llamados «daños personales» y los «daños materiales». Si empezamos por estos últimos, los daños materiales son aquellos perjuicios que se reflejan directamente en bienes materiales. El primero es el vehículo en el que conducimos y sufre daños, como consecuencia de la colisión, en la carrocería, en el motor o en cualquier parte del vehículo.

Evidentemente esos daños pueden y deben ser objeto de indemnización. De la misma manera, si en el accidente se nos rompe o se nos pierde alguna prenda de vestir, algún aparato electrónico, un teléfono móvil, etcétera, también pueden ser objeto de indemnización. A grandes rasgos, decimos. Y luego está el otro gran grupo, que son los daños personales. Es decir, son los daños que tienen relación directamente con un menoscabo físico, o que afecta a lo que son las lesiones que se producen en la persona del ocupante, del conductor del vehículo siniestrado, y que, evidentemente, también tiene o puede ser objeto de indemnización. 

¿Cómo se calcula la indemnización por daños y perjuicios en accidente de tráfico?

Si hablamos de los daños materiales, el principio esencial que debe regir la indemnización respecto a daños materiales es que no se produzca lo que se conoce en derecho como «enriquecimiento injusto». Esto significa que no podemos aspirar a que se nos reponga un bien nuevo como el que hemos perdido o ha sido dañado, sino que hay que tener en cuenta también la depreciación.

Dicho de otra manera, si como consecuencia del accidente, a mí se me rompe un teléfono móvil, la indemnización que procede es el valor que ese teléfono móvil tiene en el momento del accidente, teniendo en cuenta también los años, la antigüedad. No es el artículo nuevo. Lo mismo ocurre con un vehículo cuando se siniestra, que también hay que tener en cuenta que no exceda de su valor de mercado o incluso de su valor de reparación.

Cuando el valor de reparación excede del valor de mercado  se produce lo que se conoce comúnmente como el «siniestro total». Es decir, te indemnizo por su valor de mercado porque me cuesta más repararlo que lo que el mercado dice que vale el vehículo. Ese es el principio general respecto a los daños materiales.

Y respecto a los daños personales, existe un baremo, el conocido como «baremo de tráfico». El nuevo baremo se aprobó con la Ley 35/2015, de responsabilidad civil y seguro, y es en la que están perfectamente definidas todas las consecuencias lesionales de un accidente y cuál es el importe de la indemnización que procede en función de distintos criterios. 

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Solicitar indemnización por daños y perjuicios en accidente de tráfico

Una vez producido el accidente de tráfico, lo primero que tenemos que determinar o confirmar es la responsabilidad en el accidente. Huelga decir que podemos reclamar una indemnización cuando no somos responsables del accidente, puesto que si hemos sido los que hemos provocado el mismo, evidentemente no tenemos a nadie a quien reclamar.

Nadie tiene obligación de hacerse cargo de los perjuicios que se hayan irrogado en ese accidente. Una vez que hemos determinado que hay un responsable —que es fundamental y cambia la cosa si tiene compañía aseguradora, si tiene suscrito y en vigor el seguro obligatorio de automóviles, como ocurre en el 99% de los casos—, lo aconsejable —porque así lo prevé la ley— es que se establezca la reclamación directa a la propia compañía aseguradora, no al conductor que produce el accidente. Respecto de estos dos grandes grupos de indemnización, se cuantifican y se reclaman de manera diferente.

Si estamos hablando de los daños materiales, lo primero que tenemos que hacer es una peritación del vehículo para determinar el coste de la reparación del vehículo. También acreditar aquellos otros perjuicios materiales que hemos podido tener, como cualquier prenda que se haya perdido o roto como consecuencia del accidente.

En este caso, como normalmente no conservamos el ticket o la factura de compra,  podemos hacer un ticket o un presupuesto de una similar. Y por supuesto, también fotografías del bien dañado para acreditar que, efectivamente, ha sido dañado en el accidente. Y, por otro lado, respecto a las lesiones o los daños personales, lo primero que hay que hacer es ver qué tratamiento han precisado y acreditar no solamente el tratamiento sino también el diagnóstico de las lesiones y que tiene una relación directa con el accidente mediante los informes médicos pertinentes.

Con toda esa documentación es con la que se inicia la reclamación a la que alude y establece como obligatoria el artículo 7 de la Ley de responsabilidad civil y seguro, y que se conoce como «reclamación previa». Esa es la primera reclamación que hacemos a la compañía aseguradora y en la que determinamos todos los perjuicios que en ese momento se pueden determinar. 

¿Cuándo te dan indemnización por daños y perjuicios en un accidente de tráfico?

Pues te lo dan cuando, efectivamente, se producen los requisitos para exigir esa indemnización y, en principio, si partimos del principio general y del articulado del propio Código Civil, estamos hablando del artículo 1902 del Código Civil, que es en el que se fundamenta la responsabilidad civil extracontractual. Este fundamento lo que dice es que cuando se produce un daño a un tercero como consecuencia de cualquier tipo de culpa o negligencia, este debe ser resarcido o indemnizado de los perjuicios sufridos.

Aquí, en el artículo 1902 del Código Civil es donde descansa todo el sistema de responsabilidad civil del ordenamiento jurídico español y es fundamental que se cumplan los requisitos que la jurisprudencia tiene establecidos para que proceda esta indemnización: que haya una relación de causa y efecto entre la conducta culposa o negligente del agente causante del daño y el propio daño. Es decir, que el daño exclusivamente se haya producido como consecuencia de esa actuación y no por otra cuestión. Entonces, esta relación de causa-efecto, de causalidad, suele ser la determinante, la fundamental, para que se produzca la indemnización. Vuelvo a decir que también el daño hay que acreditarlo.

El perjuicio no se presupone, el perjuicio hay que acreditarlo. Si hablamos de daños personales, mediante los informes médicos. Y si hablamos de daños materiales, mediante las periciales de los vehículos, facturas, fotografías o lo que fuere. 

¿Cuánto tiempo se tarda en cobrar una indemnización por daños y perjuicios en un accidente de tráfico?

Lo del tiempo es muy elástico, porque, en principio, cualquier tipo de perjuicio en un accidente de tráfico tiene un plazo para reclamar al responsable, o a la compañía aseguradora del vehículo responsable, de un año y ese año empieza a contar desde que se pueden determinar las consecuencias lesionales o del perjuicio sufrido en el accidente. Con lo cual, lo del tiempo es según las circunstancias.

Es decir, si, por ejemplo, en un accidente se producen unas lesiones importantes que tardan en estabilizarse más de un año o incluso años, solamente cuando se produzca el final del tratamiento médico, la estabilización de las lesiones, solo a partir de ese momento es cuando se puede determinar el verdadero perjuicio sufrido, el verdadero alcance de las lesiones, y es cuando también se inicia el cómputo del plazo de prescripción que, como decíamos, es de un año. Con lo cual, en estos accidentes graves, hasta que se cobre la indemnización, va a transcurrir mucho tiempo.

En los accidentes que son más leves, o incluso los que no tienen daños personales, sino únicamente materiales, como lo que es la avería o los desperfectos ocasionados en un vehículo, en cuestión de semanas puede quedar resuelto el asunto.

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