Cuando se firma un contrato de arrendamiento, es importante estar consciente de las cláusulas que contiene y asegurarse de que sean justas y equitativas. Sin embargo, en ocasiones pueden incluirse cláusulas abusivas que vulneran los derechos del inquilino. En este artículo, el abogado experto en Derecho de la Contratación, José María Solano Sesé, abordará el tema de las cláusulas abusivas en los contratos de arrendamiento y qué acciones puedes tomar al respecto.
¿Qué es una cláusula abusiva en un contrato de arrendamiento?
A grandes rasgos una cláusula abusiva es aquella estipulación no negociada individualmente que, en contra de la buena fe, causa un perjuicio en el arrendatario, suponiendo un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de ambas partes.
¿Cuándo se considera abusiva una cláusula en un contrato de arrendamiento?
Cuando perjudique al inquilino y es contrario a lo dispuesto en la Ley de Arrendamientos Urbanos, esto habilita al arrendador el derecho de reclamar ante la justicia la nulidad de esas cláusulas y validar sus derechos vulnerados.
¿Qué hacer ante cláusulas abusivas en el contrato de arrendamiento?
Todas las cláusulas contenidas en el contrato de arrendamiento contrarias a la Ley de Arrendamientos Urbanos serán nulas y se tendrán por no puestas, por lo que ante la negativa del arrendatario el propietario no puede exigir su cumplimiento, el arrendador tiene el derecho de denunciar ante la justicia.
Dependiendo del momento en el que se encuentre la negociación, el interés en el inmueble y si de hecho ya se han firmado cláusulas abusivas se puede optar por varias alternativas para denunciar la situación.
Si el consumidor considera que ha firmado un contrato de arrendamiento con cláusulas abusivas puede ejercer sus derechos ante los tribunales de primera instancia exigiendo la nulidad de dichas cláusulas.
En el caso de que se esté negociando el contrato o incluso habiéndolo firmado se puede acudir también a las Oficinas Municipales de Información al Consuimidor (OMIC) o a las Direcciones Generales de Consumo de la Comunidad Autónoma correspondiente y presentar una reclamación. La actuación de estas Administraciones se inicia con una mediación, con el fin de allanar posiciones de forma que se logre el resultado más satisfactorio para ambas partes.
En muchas de estas oficinas se facilita un modelo de formulario, que orienta sobre cómo denunciar, y qué documentación aportar.
Los requisitos para reclamar por la incorporación de cláusulas abusivas en el contrato de arrendamiento son principalmente que sean contrarias a las disposiciones de la Ley de Arrendamientos Urbanos, que no se hayan negociado individualmente y que supongan un desequilibrio evidente entre las obligaciones de las partes.
Son cláusulas habituales en los contratos de arrendamiento y que sin embargo serían nulas las que obligan a una permanencia de más de 6 meses, también las que obligan a renunciar a la prórroga de hasta 5 años a solicitud del inquilino persona física o por ejemplo la que exige pagar por adelantado más de una mensualidad.