¿Cómo conseguir legalizar mi piscina y evitar que la derriben?

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Legalizar mi piscina: ¿necesito licencia de obra para construir cualquier piscina?, ¿cómo puedo legalizarla si ya está construida para evitar que me la derriben? ¿En qué casos se puede legalizar una piscina? ¿me pueden obligar a derribar una balsa de riego que uso como piscina? Todas las respuestas las da Fernando Ortega Cano, abogado experto en Derecho Urbanístico.

Introducción:

Legalizar una piscina es el proceso mediante el cual las autoridades –el Ayuntamiento o la Consejería, si se trata de una piscina particular o comunitaria, respectivamente– comprueban que dicha obra se ajusta a la normativa vigente.

Construir una piscina en casa no es algo excesivamente complejo, pero debes solicitar todos los permisos y licencias antes de acometer su obra para que más adelante no te veas en problemas y puedas evitar su derribo.

En este sentido, el complemento perfecto para este post es un artículo ya publicado que os facilito a continuación para podáis profundizar un poco más sobre este tema: ¿Pueden obligarme a demoler una piscina por estar construida en suelo no urbanizable?

¿Necesito licencia de obra para construir cualquier piscina?

Por lo general, cuando queremos instalar una piscina en nuestro terreno tendremos que solicitar una licencia municipal, aunque en ciertos casos no sea necesario solicitar un permiso de construcción.

La licencia municipal siempre es importante solicitarla, aunque se trate de una piscina elevada. En ocasiones los ayuntamientos tienen normativas específicas, y desde el punto de vista catastral una piscina se computa no como suelo sino como equipamiento deportivo.

Esto significa que cambia la tributación, y hay que tener en cuenta los espacios mínimos a respetar, las distancias con los linderos vecinos. Lo más adecuado es acudir al Ayuntamiento en cuestión y solicitar toda la información pertinente.

Es tu obligación como propietario no solo solicitar la licencia de obras sino registrar la piscina en la administración pública, ya que una piscina por lo general es una mejora del inmueble y está gravada por impuestos. Lo mismo que pasa, por otro lado, con obras que impliquen ampliación de los metros cuadrados habitables.

Para construir piscinas enterradas, es decir, realizando excavaciones, hay que solicitar la licencia municipal, acompañando con un proyecto técnico de la obra. No es un trámite complicado, ni mucho menos, pero sí necesario.

Pueden ser licencias de obra mayor o menor, dependiendo de las características de la piscina.

La licencia municipal tiene en cuenta la edificabilidad del terreno, las distancias entre tu lindero y los vecinos, la distancia de la carretera o las conexiones de los desagües con la red municipal. En otras palabras, es la verificación de que todo está en orden según la normativa.

Es conveniente pedir estos permisos antes de comenzar las obras, para evitarte futuros disgustos, económicos y burocráticos.

Los casos en que no necesitas licencia de obras para tener una piscina son los siguientes: si se trata de piscinas desmontables de tipo hinchable, de madera, de chapa, de PVC o resinas.

La razón es que las características de estas piscinas incluyen su carácter temporal (por ejemplo, montarla solo en verano), están colocadas sobre el terreno natural, son fácilmente desmontables y sus dimensiones son reducidas.

Sin embargo, si la vas a poner en un ático o terraza necesitarás un certificado técnico de un arquitecto o arquitecto técnico que acredite si tu terraza soporta el peso del agua.

¿En qué casos se puede legalizar una piscina?

Para legalizar una piscina es necesario hacerlo antes de que se concluya la ejecución de la obra. Sin embargo, también es posible legalizar una piscina ya construida.

Una balsa de riego es una excavación en el terreno con paredes revestidas que no cuentan con un sistema de depuración de agua y su objetivo es agrícola, es decir, de riego. Muchas personas las usan para bañarse, aunque no sea una piscina.

Fernando Ortega Cano, abogado experto en Derecho Urbanístico.

En este caso, necesitas un proyecto técnico avalado y firmado por un profesional autorizado (arquitecto, arquitecto técnico o ingeniero) y un certificado de finalización de obra.

En todos estos documentos tendrán que reflejarse determinadas características: volumen, superficie, profundidad mínima y máxima, descripción de materiales y construcción, instalaciones de fontanería y eléctricas y características de los equipos instalados.

Resumidamente; se puede legalizar una piscina antes de acometer el proyecto, durante la ejecución del mismo y cuando ya has finalizado la obra. Pero ten en cuenta que si lo haces sin los permisos adecuados, te sobrevendrán sanciones y multas.

Generalmente, se hace con mucha facilidad, y los ayuntamientos, en vista de que son una fuente de impuestos, te indicarán los pasos a seguir. Como siempre, conviene solicitar el apoyo de profesionales para legalizar una piscina.

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¿Me pueden obligar a derribar una balsa de riego que uso como piscina?

Una balsa de riego es una excavación en el terreno con paredes revestidas que no cuentan con un sistema de depuración de agua y su objetivo es agrícola, es decir, de riego. Muchas personas las usan para bañarse, aunque no sea una piscina.

Se les llama también albercas rústicas. No tienen sistema depurador, ya que el agua se renueva al ser utilizada para el riego. Por otra parte, una balsa de riego está construida con muros de ladrillo, tapial o mampostería, aunque por supuesto que también pueden ser de hormigón, igual que la piscina.

Su aspecto difiere en mucho del de una piscina, pues no cuenta con bordes ni complementos, y por otra, como el uso es para riego, muchas veces es bastante más grande.

Ahora bien, una balsa de riego también conlleva una serie de normativas de seguridad, que no son iguales a una presa, claro, o a una piscina, pero que hay que tener en cuenta para no cometer una infracción urbanística. Así también podremos evitar su derribo.

Estas normativas dependen en gran medida de cada Comunidad Autónoma, por lo que siempre será conveniente informarse.

Habrá casos en que pueden obligarte a derribar la balsa de riego, y son cuando hay riesgos de accidente (que puedan romperse por erosión interna o que signifiquen un peligro para las personas).

Como su uso es agrícola, se construyen sobre todo en aquellas partes del país donde el agua escasea. El número de balsas de riego no se ha contabilizado exhaustivamente, pero se calcula que existen entre 80.000 y 100.000 balsas de riego, muchas de ellas sin las condiciones mínimas de seguridad.

¿Cómo puedo legalizar una piscina ya construida y evitar que me la derriben?

Para legalizar una piscina y evitar su derribo debes presentar una serie de documentos y contar con el asesoramiento de un profesional competente, que puede ser un arquitecto, un ingeniero o un arquitecto técnico, para desarrollar el proyecto técnico indispensable.

Esto se requiere para que la piscina cumpla y se ajuste a la normativa vigente, y se pueda evitar su derribo en caso de infracción.

Es más común de lo deseado que se construyan piscinas sin licencias de obra, y esto puede ocurrir por desconocimiento o mala información (en realidad mala praxis) del contratista encargado de la obra.

Entonces, para legalizar una piscina ya construida y evitar su derribo, el trámite no es algo excesivamente engorroso, como sí lo serían las multas y sanciones. Es decir, casi siempre es fácil legalizar una piscina.

Bastará con que acudas al ayuntamiento con la documentación exigida, que más adelante te expondremos. Ten en cuenta que en todos los casos, tener la piscina legalizada nos evitará malentendidos con los vecinos, en caso de alguna denuncia.

Así, pues, lo que debes hacer para legalizar una piscina ya construida es contactar a un técnico –ya lo hemos mencionado, un ingeniero, un arquitecto o un arquitecto técnico– para que realice el proyecto técnico.

Contactar a un técnico:

Este profesional deberá indicar su presupuesto y los plazos de tiempo que le tomará elaborar el proyecto. Una vez lo tengas, deberás presentar toda esta documentación en el ayuntamiento correspondiente y pagar las tasas e impuestos municipales exigidos.

De esta forma, el ayuntamiento te otorgará la licencia municipal de obras, y con ello la legalización de la piscina. En este punto hay que aclarar que dicha licencia se otorgará siempre y cuando la obra cumpla con la normativa vigente.

Si no cumple con la normativa, se procederá a estudiar las modificaciones necesarias para que lo haga. Esto, naturalmente, acarrearás gastos adicionales.

¿Dónde acudir para legalizar una piscina?

Para legalizar una piscina hay que presentarse ante el ayuntamiento correspondiente al municipio donde la piscina se haya construido o vaya a construirse.

Eso significa que cada uno tendrá sus propios lineamientos, plazos y requisitos, y por ello es de suma importancia que te informes en las oficinas correspondientes de gestión urbanística.

El ayuntamiento te orientará sobre todo lo necesario a presentar para legalizar una piscina, e incluso puedes contratar una gestoría que se encargue de realizar estos trámites, que si bien son fáciles pueden ser tediosos.

Ten en cuenta, asimismo, que legalizar una piscina tiene un coste que deberás afrontar.

¿Qué documentación necesito para poder legalizar mi piscina?

Si quieres legalizar una piscina (y no es cuestión de querer, sino de deber) tienes que presentar una documentación específica. Ten en cuenta que cada ayuntamiento tiene sus reglamentos, pero en líneas generales los documentos son los que siguen:

  • Una memoria que contenga los datos generales de la obra, es decir, identificar el objeto de la legalización y los agentes contenidos en ella.
  • Otra memoria descriptiva, que explicite el emplazamiento de la piscina, la ejecución de obras, los datos de la finca, la descripción de la piscina, datos de todas sus instalaciones, y si hay edificios anexos, incluirlos también.
  • Una memoria constructiva, que describa las características constructivas de la piscina, grado de desarrollo para el momento de la inspección (si hubiese alguna) y todo lo que contribuya a dar una panorámica amplia del conjunto.
  • Planos de construcción y cualquier otro tipo de documentación gráfica, que puede incluir fotografías.
  • También deberás incluir las mediciones de la piscina y la valoración de la obra, el inmueble donde está inserta y todo aquello que se considera de interés para legalizar una piscina exitosamente.

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